TOPOS

1

Esos dos ya salieron de la noche, dos topos

muertos entre guijarros,

informes como guantes arrumbados, apenas

separados: azul ante que mordió un perro.

Uno, solo, parece bastante lastimoso,

víctima por alguna bestia desarraigado

de su órbita cabe a la raíz del olmo.

El segundo cadáver lo convierte en un luto:

gemelos ciegos víctima de la Naturaleza.

 

La cúpula lejana del cielo es clara y cuerda.

Hojas que deshilachan sus amarillos cóncavos

entre la carretera y las ondas del lago

no desnudan siniestros espacios. entretanto

los topos ya parecen lejanos como piedras.

Sus morros puntiagudos, sus blancas manos álzanse

y en la rigidez hallan familiares posturas.

Es difícil saber cómo asestó la furia

su golpe, ya disuelto como guerra pasada.

 

2

Todas las noches surgen los gritos de batalla

en la oreja del viejo soldado, y nuevamente

penetro en la pelliza, suave al tacto, del topo.

Y la luz les es luz: en ella se descrecen.

Se mueven por sus mudas cámaras mientras duermo,

apartando a ambos lados la tierra, las raíces

 

en busca de los pingües frutos de árbol y roca.

Durante el día ondulan la tierra solamente.

Allá dentro siempre se está solo.

 

Manos enormes van preparando un camino

y ellos son la vanguardia: van abriendo las venas

y excavando, a la búsqueda de fragmentos, de restos

de escarabajos, comen sin cesar y el hartazgo

siempre igual de lejano como puerto imposible.

Lo que ocurre aquí abajo

ocurre en la negrura de la noche, se disuelve

fácil, frecuentemente,

como se va un aliento.

 

 

 

Blue Moles

1
They’re out of the dark’s ragbag, these two
Moles dead in the pebbled rut,
Shapeless as flung gloves, a few feet apart —
Blue suede a dog or fox has chewed.
One, by himself, seemed pitiable enough,
Little victim unearthed by some large creature
From his orbit under the elm root.
The second carcass makes a duel of the affair:
Blind twins bitten by bad nature.

The sky’s far dome is sane a clear.
Leaves, undoing their yellow caves
Between the road and the lake water,
Bare no sinister spaces. Already
The moles look neutral as the stones.
Their corkscrew noses, their white hands
Uplifted, stiffen in a family pose.
Difficult to imagine how fury struck —
Dissolved now, smoke of an old war.

2
Nightly the battle-snouts start up
In the ear of the veteran, and again
I enter the soft pelt of the mole.
Light’s death to them: they shrivel in it.
They move through their mute rooms while I sleep,
Palming the earth aside, grubbers
After the fat children of root and rock.
By day, only the topsoil heaves.
Down there one is alone.

Outsize hands prepare a path,
They go before: opening the veins,
Delving for the appendages
Of beetles, sweetbreads, shards — to be eaten
Over and over. And still the heaven
Of final surfeit is just as far
From the door as ever. What happens between us
Happens in darkness, vanishes
Easy and often as each breath.

 

Sylvia Plath.  Del libro El Coloso (trad.  J. Pardo) en Antología. Colección Visor de Poesía, Madrid, 2003.

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Publicado por

Alejandra Aguirre

Nací en Buenos Aires en 1970. Participé de la Clínica de Escritura Poética coordinada por Liliana Lukin y publiqué en la Antología 2008/2009 y Antología 2010/2011 (Ediciones La BIblioteca). Ventana lateral recibió la segunda mención del premio Fondo Nacional de las Artes (2009). En 2013 publiqué al ras en Ediciones La Biblioteca.

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