Ventana lateral

Ventana lateral, editorial Huesos de JIbia, Buenos Aires, 2010.
Ventana lateral, editorial Huesos de JIbia, Buenos Aires, 2010.

Editorial Huesos de Jibia.

Poemas del libro

Sacar de raíz

La luz es tenue

donde llora o escupe dolor,

aquella mujer. Retuerce

las puntas de su bufanda.
En esta esquina de mi habitación

 

mi madre

riega las flores de su ventana. Su silencio

retumba, se agudiza                 levemente

el clamor.

 

Una barrera en derrumbe

que apenas se sostiene,

estrechar de manos, bordes oxidados,

restos difíciles de tirar o quemar.

 

Pavo real

I

Esta primavera goteo sobre el

marco rojo mortecino de la ventana.

 

Cuelgo mi saliva

y desprendo el hilo que

sostiene -apenas- mi sacón bordó

deshilachado, ya vencido.

 

II

Una canaleta verde musgo

se expande entre las venas.

 

Una canaleta verde musgo

se expande.

 

III

Las plumas se confunden en el marco,

en el canto los colores brillan

adheridos al hedor, sus colores,

 

al agua turbia que contamina

y confunde pegajosa

la vista,  gotea.

 

Sobre el marco rojo

mortecino de la ventana, de nuevo

el frío separa las plumas, caen.

 

 

Pozos ciegos

La salitre verde de ese fondo

mar

habita insondable, son inquietas

figuras entre las cejas y la nariz.

 

Bajo ese rumiar, con la luz sobre él,

moldeando espesas llanuras

o pueblos remotos, es que

el rostro de papá se cubre de sombras.

 

El uniforme colgado en el placard,

con sus galones y la vaina,

estancan o inundan

orillas en un pantano.

 

Son las algas

y las sombras verdes de las algas.

***

Una lectura de mi libro en la Revista Ñ:


al ras

alras
al ras, Ediciones La Biblioteca, Colección miliuna, Buenos Aires, 2013.

Colección miliuna.

POEMAS DEL LIBRO

pensar la imagen

sólo eso

tal vez sea lo interior que persiste del cuadro

del destierro como un lugar dentro de esa sombra

a la derecha

y es más que un rincón negro  bordeando la cornisa

es una masa extendida      cubierta

a nuestro lado     todo el tiempo

eso que permanece oculto en la foto bajo la negritud

no lo conocemos      tal vez sólo intuimos

superficies     cubos infantiles con distintas formas  que inundan

calles abiertas detrás del paredón     materias en juego

nos arriman mientras corremos con la paleta

nos perdemos así bajo el rayo del mediodía que calcina en otoño

y permanecemos enterrados en ese indefinido umbral de luz

 

***

 

-1-

cercamos la carpa entre montones:

bardos   cúmulos   literas   sueldan la tierra   en revuelta   bajo las sábanas

cuerdas en cruz    dibujos raídos que sostienen   unos junto a otros

acurrucados   casi mudos

 

las vecinas construyen vallas   entre  mis cosas  me adhiero   burdo tapiz   deslumbrante

luciérnaga     y la colcha es roja   la hondura de párpados menea   esta lana es dura  negra

resiste  otros planos:  en esta casa nos arropan     con vestigios

 

y el aire apila    humus en los pulmones        las hileras compactan nuevos olores:

el ventarrón arrasa cacerolas   ladrillos   bancos    paquetes

entre muñecos como lámparas que envuelven    o nos recogen

fuera de esto:   todo es ajeno o cae enterrado

 

***

 

-2-

alrededor de este toldo somos tragados:

el calor quema en enero   persisten los licores entre nuestros pies   inescrupulosa entrega

breve diluirse    metros inhabilitados   gases sobre los quejidos   bajo este cono pardo

donde no corre el viento    ni una céntima      la  mezcla gaseosa que dilata       en huracanes

y cabellos que encienden  ojos    o pelvis     poco importa

 

nos dejamos agotar en eso

que sufrimos      o que nos lleva a mirar       un poco más

o es el contorno que da sustento

caminamos    o respiramos     apenas     como en un círculo sin aire

en clausura    con el griterío abandonado de lo que nos falta

 

y  bordeando esa línea de sombra

nos dejamos ahí:           raíz luminosa

Dios al que llamamos impacientes

 

 

 

 

Anuncios