Y bien

Y bien, mi trabajo: yo arriesgo mi vida en él y mi razón

se ha hundido a medias.

 

 

“CAMPO DE TRIGO BAJO CUERVOS”

 

Porque hay que servir hasta el final del fuego

con el que siempre quise calentar al sumergido

y la tristeza alcanza el rango

que ahuyenta al espíritu y enajena la mano,

pinto con estertores.

 

 

Dentro del solo Ser

bajo el largo presentimiento azul

quiero trazar largo camino doble

el rojo azar

quiero lanzarlo así fluyendo entre canciones verdes

quiero extender

inmenso ardor reinando y resonando

el salmo el oro victorioso de la vida.

 

 

De pronto el viento es anatema

se retuerce la soledad

acometen los turbios

surge infinito de la médula

lo negro

se abalanza traidor  perverso…

Depavorido

el amarillo enorme puja oblicuo arrancándose.

 

 

Lo negro abierto en alas viles

ronda al candente espanto

sube crece extermina cielo

huye el camino cárdeno

huye al revés su doble aullido verde

huye el espacio la salida la razón

no puedo detener los cuervos…

 

Amelia Biagioni, Estaciones de Van Gogh, Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 1989.

 

http://www.vangoghgallery.com/es/catalogo/pinturas/746/Campo-de-trigo-con-cuervos.html

Anuncios

Poemas de Amelia Biagioni

En estos tiempos de fin de año son muchos los cierres y balances que nos pesan. Los invito a leer y a saborear dos poemas más de Amelia Biagioni:

 

Oh infierno,

te agradezco

la causa perdida,

la tiniebla entre los dientes,

las manos de humo

y esa espalda acosándome.

Te agradezco

el crepúsculo de piedra que no cesa.

Te agradezco

que existas cuando respiro.

Porque eres el recinto

donde encuentro,

retenidos por el ojo y el fuego,

los nombres y las formas

de la dicha.

*********

BAILE

 

Es el ahora circular,

giramos,

es la reunión sin tú ni yo,

creciendo.

En el centro infinito

de un jardín que se sueña

crecemos girando,

y una flor vertiginosa

abre su pulpa, su fulgor, su aliento,

su locura perfecta,

su baile,

entre las otras ardientes azucenas

cuyo número

ni el mito ni la música

han podido nombrar.

Somos un nuevo sol

con su corola de vaivenes,

con sus planetas delirantes,

ebrios de ciclos y noches de amor,

en esta temporada de universo.

 

Amelia Biagioni, El humo.

 

Es en este tiempo de Adviento que se nos juega la espera puesta en este nacimiento, en este Jesús en quién creemos y quién da consistencia a nuestra vida sacándonos de cualquier apatía o aburrimiento. Y por último, si quieren reflexionar un poquito las apatías que a veces nos pesan,  es muy interesante la reflexión del programa Entre Nosotros de Radio María, acá el link:  http://www.radiomaria.org.ar/content.aspx?con=3227

Amelia Biagioni

Siento en mí un fuego que no puedo dejar extinguir.

V. Gogh

 

1

Digo adiós a Zundert.

Pura ignota entreabierta mi adolescencia

hoy dejará su territorio suave.

Por la vez última

como en todo mi tiempo del espacio natal

                    que mi padre con versículos apacienta

taño el sendero entre difuntos

que me conduce a la fosa donde estoy

después de haber nacido muerto

                                         igual treinta de marzo

                                         mismo lecho

un año antes de mi nacimiento.

 

La piedra con mi nombre

está pulida por los roces del niño solitario

que a la orilla crecía reuniéndose consigo.

 

Pasé la infancia relatándome de boca a fosa

los follajes  las flores  los zumbidos

                               heridos por la maravilla,

mostrándome desde mirada a abismo

el infinito pincelado aliento.

Juntos enderezábamos el árbol el camino el cielo

               para el nido la oruga la oración.

 

Ahora debo partir

ser para siempre mi alejado

y aún no sé si es más fuerte el caminante o el inmóvil.

 

Hacia la mano alada llevo el absorto fuego

y dibujo mi tumba sobre fondo de lápidas y yedras.

La mano indaga escucha desplegando

                            líneas  contornos  sombras  luces

trazo a trazo organiza el más allá del pensamiento

es ojo azul que no comprende pues contempla.

 

-Qué harás oh Vincent sin mis días

                            en tu agujero vertiginoso.

-Seguir muriendo inmensamente Vincent.

-Qué haré Vincent sin ti cruzando el viento.

-Vivir con desmesura Vincent

  encendiendo el jardín humano

  mientras tu espalda en éste yacerá.

 

               *******

 

Sólo pintando advertí cuánta luz hay en esta oscuridad.

V. Gogh

 

Y lo que alterno pinta es siempre

el inocente ojo fatal

que dialoga con su reflejo.

 

       -Ya no sé dónde estoy.

       -Estás dentro al final de tu relámpago.

 

Amelia Biagioni,Estaciones de Van Gogh.