Tarde de algo más

Cuando la tristeza toma mi corazón busco siempre alguna poesía que anime mi alma, que reconforte mi boca seca.  Encontré unos hermosos poemas de Adelia Prado, poeta brasilera de lo cotidiano en lo perplejo.

 

Poema empezado por el final

Un cuerpo quiere otro cuerpo.
Un alma quiere otra alma y su cuerpo.
Este exceso de realidad me confunde.

 

Una vez más

No quiero amar más a Jonathan.
Estoy cansada de este amor sin mimos,
Destinado a volverse un amor de viejos.
Ay, nunca hablé así
-un amor de viejos.
Sin duda es una falsedad.
Así sea que Jonathan me olvide
Y esta canción desafine
como un mal bolero,
sigo queriendo la bicicleta holandesa
y después la cripta gótica
para que nuestros huesos descansen.
Eh, Jonathan,
no depende de vos
que el cántaro invisible rebalse oro.
Ni de mí.
Quiero afear el poema
para arrojarte mi desprecio,
en vano.
Lo escribe quien me dicta estas palabras,
lo escribe a través de mi mano. 

Trad. Graciela Cros

Antes del nombre

No me importa la palabra, la palabra común
lo que quiero es el espléndido caos de donde emerge la sintaxis
los sitios oscuros donde nacen: de, sino,
el, sin embargo, que, esta incomprensible
muleta que me apoya.

Quien entiende al lenguaje, entiende a Dios,
cuyo Hijo es Verbo. Muere quien entiende.

La palabra es disfraz de una cosa más grave, sorda-muda,
fue inventada para ser callada.

En momentos de gracia, infrecuentísimos,
se le podrá atrapar: un pez vivo con la mano.
Puro susto y terror. 

http://www.bariloche2000.com/cultura/una-de-poetas/36033-una-de-poetas-hoy-adelia-prado.html

 

Encontré también una hermosa reflexión, lectura de sus poemas que recorren algunos de sus poemas. “Lo que me sigue atrayendo de esta poeta , además de su pura sensibilidad, condición primera sin la cual no existiría la literatura , el asombro ante lo cotidiano , lo simple y preciso  de la claridad de  su lenguaje profundo , valga el oxímoron , pues en ese lenguaje elemental están contenidas todas las preguntas trascendentales, toda la metafísica y un particular asomo a lo fantástico.” (J. Menoni. http://www.amsterdamsur.nl/08menoni.html)

como el cielo, el mundo verdadero es pastoril.

El poder de la oración

 

Ciertas mañanas, desrezo:

la vida humana es demasiado miserable.

Un pequeño desajuste en los huesitos

hace doler mi espalda.

Siento ganas de vociferar a Dios.

El está escondido pero responde:

“la tela de jean no encoge”.

Y yo entiendo perfecto

el conmovedor esfuerzo de la humanidad

que se hace ropa nueva para ir a la fiesta,

el plato esmaltado donde le gusta comer,

un plato hondo verde inmenso  mar lleno de historias.

La vida humana es muy venturosa.

“¿La tela de jean no encoge?”

Mi corazón tampoco.

Cuando en ciertas mañanas desrezo

es por olvido,

sólo por desatención.

 

Gracias

El mundo es un jardín. Una luz baña al mundo.

La limpieza del aire, el verdor después de las lluvias,

los campos vistiendo el césped como el carnero a su lana.

El dolor sin hiel: una mariposa viva clavada.

Acuden los gratos recuerdos:

muchachas descalzas, vestidos vaporosos,

todo lleno de savia como la juventud,

insidioso placer sin objeto.

Insisto en el vicio antiguo –para protegerme del inesperado gozo.

¿Y la mujer fea? ¿Y el hombre opaco?

En vano. Están todos nimbados como yo.

La lata vacía, el estiércol, el leproso en su caballo

están resplandecientes. En las nubes hay un rey, un reino,

un bobo con sus adornos, un príncipe. Yo paseo en ellas,

es sólido. Lo que no veo, existe más que la carne.

Dios me dio esta tarde inolvidable,  ha limpiado mis ojos y pude ver:

como el cielo, el mundo verdadero es pastoril.

 

Adelia Prado, El corazón disparado. Editorial Leviatan, Colección Brönte, Bs.As., 1994.

Cuadro: Paisaje con un puente de piedra, Rembrandt.

El mundo es perfecto

Formas

De una sola manera se puede decir a alguien:
“no te olvido”.
La cuerda del violoncello queda vibrando sola
bajo un arco invisible
y los pecados desaparecen como ratas al descubierto.
Mi corazón asombra porque late
y hay sangre en él y va a parar un día
y se vuelve un tambor patético
si decís en mi oído:
“no te olvido”.
Manchas de luz en la pared,
una jarra pequeña
con tres rosas de plástico.

Todo en el mundo es perfecto.
Y la muerte es amor.

 

Adelia Prado.

En http://muchachodeloshelados.blogspot.com/2011/10/adelia-prado-veni-sin-paraguas-aunque.html

Más de Adelia Prado

Amor violeta

 

El amor me hiere ahí bajo el brazo,

en el huevo que separa las costillas.

Llega a mi corazón por esta vía inclinada.

Yo pongo al amor en el mortero con ceniza

y grano morado y golpeo. Lo macero,

lo hago cataplasma

y lo pongo sobre la herida.

 

AnabellGuerrero.los refugiados

El retrato

 

Quiero la fotografía,

los ojos llenos de agua bajo las lentes,

caminando de terno y corbata,

del brazo con la hija.

Quiero siempre ver y decir:

estaba llorando. Y llorar.

Quiero el dolor del hombre en la fiesta de casamiento,

su paso vigilante cuando pensó:

¿la vida es amarga y dulce?

Quiero lo que él vio y aceptó valiente,

los ojos llenos de agua bajo los lentes.

 

Adelia Prado,  traducción de Diana Bellesi en PUENTES. Antología bilingüe. Poesía argentina y brasileña contemporánea. Fondo de cultura económica, Buenos Aires, 2003.

 

Imagen: Anabell Guerrero.

Poemas de Adelia Prado

GRANERO

Anoche de noche la tentación me tentó,
en el centro de la casa oscura, en medio de la noche oscura.
La noche dura su tiempo, pero la aurora del día irrumpe,
golpea la soberbia de las sombras.
Lo que trémulo y lloroso vagó por los cuartos quietos
encuentra parloteando a los gorriones,
mujeres con sus bultos reverberando en el sol.
Declaro que la vida es óptima, la realidad múltiple, y nuestros sentidos débiles.

Más bello que lo épico es el hombre esperando
pacientemente la hora en que Dios sea servido.
Al mismo tiempo, las golondrinas se posan en los cables, las gotas de lluvia caen,
Marly Guimaraes, esposa de Mario Guimaraes,
celebra otro aniversario y para la ocasión
recibe los saludos de sus parientes.
Vale la pena esperar, contra toda esperanza,
el cumplimiento de la Promesa que Dios hizo a nuestros padres en el desierto.
Hasta entonces, el sol con lluvia, el arcoirís, el esfuerzo del amor,
el maná en pequeñas rodajas, tornan buena la vida.
¿La vida cae? La vida rueda pero no cae. La vida es buena.

LA POESÍA, LA SALVACIÓN Y LA VIDA

Don Raúl lleva un pantalón azul marino
y atraviesa la calle temprano
para reírse a carcajadas con el vecino.
Negro bueno.
El azul del pantalón de Don Raúl
parece pintado por un pintor;
es más un color que un pantalón.
Me quedo pensando:
qué tiene que ver
el pantalón de don Raúl con el momento
en que Pilatos decide la inscripción:
JESÚS NAZARENUS REX JUDEORUM.
Yo no sé en qué
pero sé que existe un grano de salvación
escondido en las cosas de este mundo.
Si no, cómo explicar:
el rostro de Jesús tiene manchas moradas,
reluce el broche de bronce
que prende las capas en los hombros de los soldados romanos.
Un rayo hiere el cielo: amarillo-azul profundo.
Los rostros quedan pálidos, del color de la tierra,
el color de la sangre pisoteada.
¿De qué color eran los ojos del centurión convertido?
El pantalón azul de don Raúl,
para mí,
es parte de la Biblia.

Extraídos del libro: El corazón disparado.

Granero

Anoche de noche la tentación me tentó,

en el centro de la casa oscura, en medio de la noche oscura.
La noche dura su tiempo, pero la aurora del día irrumpe,
golpea la soberbia de las sombras.
Lo que trémulo y lloroso vagó por los cuartos quietos
encuentra parloteando a los gorriones,
mujeres con sus bultos reverberando en el sol.
Declaro que la vida es óptima, la realidad es múltiple, y nuestros sentidos débiles.
Más bello que lo épico es el hombre esperando
pacientemente la hora en que Dios sea servido.
(…)
Hasta entonces, el sol con lluvia, el arcoiris, el esfuerzo del amor,
el maná en pequeñas rodajas, tornan buena la vida.
¿La vida cae? La vida rueda pero no cae. La vida es buena.

Adelia Prado (traducción Claudia Schvartz, Fernando Noy)