Un poco de Vallejo en un día como hoy

 

Hoy me gusta la vida mucho menos

Hoy me gusta la vida mucho menos,

pero siempre me gusta vivir: ya lo decía.

Casi toqué la parte de mi todo y me contuve

con un tiro en la lengua detrás de mi palabra.

 

Hoy me palpo el mentón en retirada

y en estos momentáneos pantalones yo me digo:

¡Tanta vida y jamás!

¡Tantos años y siempre mis semanas!…

Mis padre enterrados con su piedra

y su triste estirón que no ha acabado;

de cuerpo entero hermanos, mis hermanos,

y, en fin, mi ser parado y en chaleco.

 

Me gusta la vida enormemente

pero, desde luego,

con mi muerte querida y mi café

y viendo los castaños frondosos de París

y diciendo:

Es un ojo éste, aquél; una frente ésta, aquélla…

Y repitiendo:

¡Tanta vida y jamás me falla la tonada!

¡Tantos años y siempre, siempre, siempre!

 

Dije chaleco, dije

todo, parte, ansia, dije casi, por no llorar.

Que es verdad que sufrí en aquel hospital que queda al lado

y está bien y está mal haber mirado

de abajo para arriba mi organismo.

 

Me gustará vivir siempre, así fuese de barriga,

porque, como iba diciendo y lo repito,

¡tánta vida y jamás! ¡Y tántos años,

y siempre, mucho siempre, siempre siempre!

 

 Cesar Vallejo 2

Piedra negra sobre piedra blanca

Me moriré en París con aguacero,

un día del cual tengo ya el recuerdo

Me moriré en París –y no me corro-

talvez un jueves, como es hoy, de otoño.

 

Jueves será, porque hoy,jueves que proso

estos versos, los húmeros me he puesto

a la mala y, jamás como hoy, me he puesto,

con todo mi camino, a verme solo.

 

César Vallejo ha muerto, le pegaan

todos sin que él les haga nada;

le daban duro con un palo y duro

 

también con una soga; son testigos

los días jueves y los huesos húmeros,

la soledad, la lluvia, los caminos…

César Vallejo. Poemas humanos. Ed. Laia.

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